Da Chein estiró los brazos y retorció levemente el torso. Necesitaba desperezarse después de unas horas seguidas de concentración. Miró las paredes desnudas blancas e impolutas de su laboratorio y reposó unos segundos la mirada en las flores del cerezo que vislumbraba por la ventana. Era viejo como él, sonrió Da pensando que cómo él todavía daba flores y frutos. El sol despuntaba y él sabía que pronto llegaría el bullicio de sus colaboradores que se sorprenderían al verlo allí tan temprano. En cambio a Wu Ling no le extrañaría. Desde su época de estudiantes se habían sentido muy próximos y él había mezclado la admiración por su inteligencia con una fuerte atracción sentimental y física. Sin embargo ella no franqueó el puente amoroso y mantuvo su mutua empatía en una relación de colaboración profesional y profundo afecto amistoso. Wu apreciaba de Da su perseverancia sutil y firme la cual, sin embargo, no dejaba de lado una flexibilidad notable. Para ella, él sabía combinar con acie...
-Te das cuenta del poder y el peligro que esto tiene? – dijo L acompañando su frase con un tono a la vez excitado y alarmado- aunque todavía no podamos insertar recuerdos podemos borrarlos a voluntad. -Lo sé -le respondió J tratando de mantener una voz calmada- y dudo de que conservemos el control por mucho tiempo. Pero dime, teníamos derecho a no intervenir ante el sufrimiento de aquellos a los que su memoria atormenta con traumas que les asaltan interminablemente?. -No es necesario que me lo digas, L, por eso hemos llegado hasta aquí, pero ahora que lo tenemos me ha dado vértigo. Han sido años de lidiar con la optogenética, pero cuando vi que el engrama se iluminaba conectando todas las neuronas al aflorar el recuerdo supe que lo conseguiríamos. Y aquí estamos! Era un día gélido de Diciembre y por la ventana del laboratorio se filtraban los primeros rayos de un sol tibio que no acababa de desperezarse. Había sido una noche en vela…una más, pero ésta había acabado de una m...